LEV SEMENOVICH VIGOTSKY
NIÑEZ TEMPRANA O INTERMEDIA (3-11 AÑOS)
Dado que Vigotski no
escribió sus memorias, algunos se han dado a la tarea de reconstruir su historia
a partir de sus notas, sus diarios y los escritos de sus colegas.
Vigotski nació en 1986, en una pequeña provincia de Rusia Blanca, en un pueblo llamado Gomel, situado junto a la república de Ucrania.
Vigotski fue el según de ocho hermanos, su madre le enseño hasta que ingreso al gimnasio en el nivel de preparatoria. Desde pequeño se destaco por ser intelectualmente inquieto y talentoso, con una capacidad sorprendente para la lectura y de memoria sorprendente.
Se graduó en 1917 con una especialización en literatura, regreso a Rusia Blanca, donde vivió los próximos siete años. Allí fue maestro de idiomas y literatura para niños y adultos en varias escuelas y ambientes educativos; además de ser maestro de lógica y psicología en el Instituto pedagógico, de enseñar estética e historia del arte en el conservatorio de Gomel y Teatro en un estudio. Abrió una clínica psicológica de las artes y otros temas de psicología.
En la segunda conferencia de psiconeurología en Leningrado, en 1924, retó a los participantes ante la propuesta de que la psicología no podía ignorar la conciencia como tema de estudio de la psicología. Su presentación causo conmoción, ante las entonces imperantes ideas de los conductistas.
Allí empezó su carrera vertiginosa de transformación de las ideas psicológicas.
Murió en 1934.
Vigotski nació en 1986, en una pequeña provincia de Rusia Blanca, en un pueblo llamado Gomel, situado junto a la república de Ucrania.
Vigotski fue el según de ocho hermanos, su madre le enseño hasta que ingreso al gimnasio en el nivel de preparatoria. Desde pequeño se destaco por ser intelectualmente inquieto y talentoso, con una capacidad sorprendente para la lectura y de memoria sorprendente.
Se graduó en 1917 con una especialización en literatura, regreso a Rusia Blanca, donde vivió los próximos siete años. Allí fue maestro de idiomas y literatura para niños y adultos en varias escuelas y ambientes educativos; además de ser maestro de lógica y psicología en el Instituto pedagógico, de enseñar estética e historia del arte en el conservatorio de Gomel y Teatro en un estudio. Abrió una clínica psicológica de las artes y otros temas de psicología.
En la segunda conferencia de psiconeurología en Leningrado, en 1924, retó a los participantes ante la propuesta de que la psicología no podía ignorar la conciencia como tema de estudio de la psicología. Su presentación causo conmoción, ante las entonces imperantes ideas de los conductistas.
Allí empezó su carrera vertiginosa de transformación de las ideas psicológicas.
Murió en 1934.
TEORÍA SOCIOCULTURAL DE LEV VYGOTSKY
El psicólogo ruso Lev Semenovich
Vygotsky (1896-1934) se concentró en los procesos sociales y culturales que guían
el desarrollo cognoscitivo de los niños. La teoría sociocultural de Vygotsky
(1978), como la teoría de Piaget, destaca la participación activa de los niños
con su entorno; pero, mientras Piaget describía la mente como un ente solitario
que toma e interpreta la información sobre el mundo, Vygotsky veía el
crecimiento cognoscitivo como un proceso colaborativo. Los niños, decía Vygotsky,
aprenden en la interacción social. En las actividades compartidas los niños
internalizan los modos de pensar y actuar de su sociedad y se apropian de sus
usos. Vigotsky recalca que el lenguaje no solo era una expresión del
conocimiento y el pensamiento, sino un medio esencial para aprender y pensar en
el mundo.
Según Vygotsky, los adultos o compañeros más avanzados deben ayudar a dirigir y organizar el aprendizaje de un niño para que este pueda dominarlo e internalizarlo. Esta guía es más eficaz para hacer que los niños crucen la zona de desarrollo próximo (ZDP), la brecha que hay entre lo que puede hacer y lo que todavía no están listos para conseguir por ellos mismos, pero que, con la guía adecuada, lograrían. La responsabilidad de dirigir y vigilar el aprendizaje pasa gradualmente al niño, como cuando un adulto les enseña a flotar: primero lo sostiene en el agua y luego, poco a poco, deja que el cuerpo del pequeño se relaje en la posición horizontal.
Algunos seguidores de Vygotsky (Wood, 1980; Wood, Bruner y Ross, 1976) han aplicado la metáfora del andamio (las plataformas temporales en las que se apoyan los trabajadores de la construcción). El andamiaje es el apoyo temporal que padres, maestros y otros dan a un niño para que cumpla su tarea hasta que pueda hacerla solo. La teoría de Vygotsky tiene implicaciones importantes para la educación y las pruebas cognoscitivas. Las pruebas que se centran en el potencial de aprendizaje de un niño son una valiosa alternativa a las pruebas de inteligencia usuales con las que se evalúa lo que ya sabe un niño; y muchos niños sacarían provecho de la guía experta que prescribe Vygotsky.
Además las ideas de Vygotsky se han
llevado a la practica con éxito en los programas de preescolar y parecen ser
muy prometedores para fomentar el desarrollo de la autorregulación, la cual
influye en el logro académico posterior (Barnett et al., 2008).
DESARROLLO DEL LENGUAJE
Los preescolares están llenos de
preguntas: “¿Cuántos sueños hay hasta mañana?” “¿Quién lleno el rio de agua?” “¿Los
bebes tienen músculos?” “¿Los olores vienen de adentro de mi nariz?”. La creciente
facilidad de los pequeños con el uso del lenguaje les ayuda a expresar su
perspectiva única del mundo. Entre los tres y los seis años los niños hacen rápidos
avances en el vocabulario, la gramática y la sintaxis. El niño que, a los tres
años, describe la manera en que papi “hachero” la madera (la corto con el hacha)
o le pide a mami que “pedacee” su comida (que la parta en pedacitos) a los
cinco años puede decirle a su madre “¡No seas ridícula!” o señalar con orgullo sus
juguetes y decir, “¿Ves cómo lo organice todo?”.
VOCABULARIO
A los tres años el niño promedio
conoce y puede usar entre 900 y 1000 palabras; a los seis cuenta por lo general
con un vocabulario expresivo (del habla) de 2600 palabras y entiende más de
20,000. Gracias a la educación formal, el vocabulario pasivo o receptivo de un
niño (las palabras que puede entender) se cuadruplicara a 80,000 palabras en el
momento en que llegue a la enseñanza secundaria (Owens, 1996).
Esta rápida expansión del
vocabulario puede ocurrir por medio del mapeo rápido, que permite al niño captar
el significado aproximado de una nueva palabra después de escucharla solo una o
dos veces en la conversación. A partir del contexto, el niño parece elaborar
una hipótesis rápida acerca del significado de las palabras, que luego
perfecciona con la exposición y uso posteriores. Los lingüistas no están seguros
de conocer la forma en que opera el mapeo rápido, pero parece probable que los
niños recurran a lo que conocen acerca de las reglas para la formación de
palabras, de palabras similares, del contexto inmediato y del tema en cuestión.
PRAGMÁTICA Y HABLA SOCIAL
A medida que los niños aprenden el
vocabulario, la gramática y la sintaxis adquieren mayor competencia en la pragmática,
esto es, el conocimiento práctico de cómo usar el lenguaje para comunicarse. Este
avance incluye saber cómo pedir las cosa, como contar un cuento o un chiste,
como empezar y continua una conversación y como ajustar los comentarios a la
perspectiva del oyente. Todos esos son aspectos del habla social, la cual tiene
el propósito de ser entendida por quien escucha.
Con una mejor pronunciación y gramática
se hace más fácil que los otros entiendan lo que dicen los niños. La mayoría de
los niños de tres años son bastante locuaces y prestan atención al efecto que
tiene su habla en los demás. Si la gente no puede entenderlos, tratan de explicarse
con más claridad. Los niños de cuatro años, en especial las niñas, simplifican
su lenguaje y emplean un tono más alto cuando hablan con pequeños de dos años (Owens,
1996; Shatz y Gelman, 1973).
La mayoría de los niños pueden
adaptar lo que dicen a lo que conoce quien escucha. Ahora pueden usar palabras
para resolver las disputas y emplean un lenguaje más cortes y dan menos órdenes
directas cuando hablan con adultos que con otros niños. Casi la mitad de los
niños de cinco años pueden ceñirse a un tema de conversación durante una docena
de turnos si se sienten cómodos con el interlocutor y si conocen el tema y les
interesa.
REFERENCIAS.
Ponce, M., (2010)
"Vigotsky para educadores", Ed. LETEC: México.
Papalia, Diane,
Feldman, Ruth, Martorell, Gabriela, (2012).Desarrollo Humano, Mc Graw Hill.
México.
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